sábado, 23 de octubre de 2010

e lucevan le stelle...

esto siempre me hace soltar una lagrimilla (o más)

un concierto

[Allegro] Cuatro por cuatro. Mi bemol mayor. Empieza toda la orquesta. Blanca, negra con puntillo y corchea. La misma nota, la tónica. En el siguiente compás un trino sobre el mi bemol otra vez, que dura una blanca. Sol negra, mi bemol negra y ya tenemos otro compás. Con un si bemol blanca, cuarta justa descendente desde la primera nota, la orquesta acaba de momento su intervención. En ese mismo compás, en el tercer tiempo, el protagonismo recae ahora en las trompas, que alternan disonancias, y sobre todo un fagot danzarín, que nada tiene que ver con el abuelo cascarrabias que todos tenemos en mente. Siguen con su juego unos compases, hasta que los demás miembros de la orquesta acometen otra vez con su intervención inicial, como si no pudieran estar callados. Y cuando calla la orquesta esta vez, lo que antes lo habían tocado trompas y fagot, lo recogen ahora dos maravillosos clarinetes, con las disonancias, y los violines con su canto festivo...
Y así sigue, maravillosa, esta música que me hace, como casi ninguna otra cosa, completamente feliz...
el trómpido animal
songs of love
Maestro del lenguaje llano. Fuera de tiempo. Llevo tu odio en mis flores y lo convertiré en amor y en oro, como hice con los objetos ruidosos y vulgares y ñoños. Voy a pintar tu pared de negro. ¿Has tenido alguna vez una amiga con ese nombre? Cuéntamelo, porque "I've change my name so often" y estoy inmunizada (que no acostumbrada)
Maestro del lenguaje llano. Fuera de tiempo. Llevo tu música en mi sombrero blanco y la traduciré para que cobre vida, como hice con la mía. "And what can I tell you, my brother, my killer, what can I possible say?" Fuera de tiempo. La otra noche, "4 in the morning, the end of December" sé que viniste para ver si estaba bien, aun sabiendo que me gusta dónde vivo.
- "I know that we're no new,- dijiste"- and that's no way to say goodbye.
Sabes que te he perdonado -I guees that I miss you- Sabes que voy a echarte de menos - I guess I forgive you- Porque soy la que lleva tu odio en sus flores y tu música en su garganta. "It is your flesh that I wear".
Entiendo tu idioma. ¿Has tenido alguna vez una amiga con ese nombre? Cuéntamelo porque dices que te has alejado de mi pero yo te siento cuando respiras.
Y he empezado a anhelarte - I who have no greed- Y he empezado a reclamarte - I who have no need-
Yo, que gobierno los siete mares Te enseñaré a llamar a las cosas por su nombre aprenderás sin más y les gritarás "superado" y permaneceré contigo vestida de negro. Y hablaremos -o mejor- beberemos los buenos vinos cuando firmes tu Contrato con Dios. Pero no te preocupes, superviviente. Cada cosa a su tiempo.
A song to Woody is blowing in the wind, fucker Masters of war. But don't twink twice, it's all right. A hard purple rain's gonna fall and the times they're changing. All I really want to do with my back pages it's tell you that it ain't me, babe. You're subterranean homesick blues. You're Mr Tambourine man. I didn't come back to Maggie's farm no more. I'm like a rolling stone. It's all over now,baby blue. Return to Positively 4th street.
Je t'aime...

jueves, 21 de octubre de 2010

mi vida aquí

Debería ser éste un momento propicio para escribir. Han acabado las clases. Estoy solo (no sólo en sentido metafórico). Desde donde estoy veo el patio del colegio. Una canasta, un árbol desmochado. Unas banderas de plástico que todavía resisten desde las fiestas de agosto. En el colegio reina la tranquilidad. Nadie interrumpe mis pensamientos. La señora de la limpieza no viene los jueves. Alguna vez, de pequeño, me detuve a pensar qué ocurriría si nos quedáramos solos en nuestro colegio. Con La Historia Interminable nos dejamos llevar por la imaginación, revivimos esos terrores infantiles. Ahora puedo recorrer los pasillos y entrar en esos sanctasanctórum que eran las aulas. Puedo entrar en la biblioteca y revisar los títulos existentes. Aún puedo notar un regusto de esos temores.
Aquí ya hace frío. Por la noche hay que taparse ya con mantas y edredón. Por las mañanas el coche te avisa que la temperatura está muy próxima a los 0ºC. A las siete y media se pone el sol entre las montañas. Respiro el aroma de los pinos. El viento azota de vez en cuando las ramas de los almendros, de los olivos. Desde mi atalaya vespertina, donde voy a veces a leer, veo todo el pueblo a mis pies, con la modesta iglesia remodelada (su torre maciza, su cúpula de tejas rojas, ¡qué diferencia con las nuestras azules!). Ya sale humo de las chimeneas.
Cuando por fin bajo al pueblo ya no hay nadie por las calles. Tal vez un gato, o el perro de Alex, un niño que dejó ya el colegio pero que sin embargo me saluda por mi nombre. Y es que aquí se conocen todos. A veces en la tienda oigo susurros: ese es el nuevo maestro, le da clases a mi chiquillo.

Ahora son las seis menos algo. Me voy a ir ya. No sé si ver una peli en casa o irme a caminar por un camino que parece que he recorrido ya cientos de veces. Después leeré. Veré algo la tele. Cenaré. Y me meteré en la cama calentito con un libro. Mañana otra vez a la rutina. Aunque será viernes. Y eso siempre le alegra a uno la cara...

El paquidermo con tendencias autodestructivas

martes, 19 de octubre de 2010

Avalanche.

SONGS OF HATE



Deberíais, todos vosotros deberíais haber acabado muertos. Los valientes. Ellos os han ahorcado en sus sueños. Yo misma os he ahorcado en mis sueños con zapatos de marca cara. Zapatos carísimos que os hacen justicia- Did you ever go clear? ¿ Hay algo que pueda haceros justicia?
Zapatos carísimos. Vosotros, muriendo ahogados. Que interpusisteis el dinero a la prologongación de vuestra sangre y quisisteis teñirla de vuestro fracaso. Os he visto morir en mis mejores sueños. Habeis muerto desnudos. Os vais tal y como llegasteis. Y todo el mundo puede verlo, que no sois dignos de color, ni de nada que pueda daros sentido. No sois dignos de la posibilidad de inventaros. Os verán desnudos. Os verán muertos.
Creían que su padre era Dios. La verdad les hizo libres. La libertad les hizo valientes. Y ellos, vuestros hijos, heredaron el valor que nunca tuvisteis. Lo heredaron de aquellos que conocieron en las bibliotecas de la calle, en los parques, en los rincones y en los contenedores En las noches de frío. Ah! pero sus verdaderos amigos les enseñaron a convertir la tristeza en estímulo, el adiós en hasta siempre. Los maestros de los huérfanos y los bastardos les hablaron de la verdad y la libertad. Les convirtieron en valientes.

Mirádles a la cara. Sus dientes son del color del sol. Llevan tauadas sus palabras en cada uno de los agujeros de su brazo. Y se extieden a su alrededor dándoles el color de su música. Arrodilláos ante ellos. Decid - gracias, hijos míos- Decid - gracias, yo no tuve el valor- Decid -gracias, debería haber muerto mucho antes-. Arrodiláos ante ellos- Gritad -perdón, quise infectarte con mi sangre- Gritad - perdón, quise perpetuar mi odio para continuar existiendo- Gritad -perdón, nunca te regalé el derecho más sagrado-.

Arrodilaos ante el valor de los valientes. Sus cuadros cuelgan en los museos. Sus canciones se prolongan en el tiempo. Sus fotografias poblarán nuestras paredes. Ellos. Valientes. Creían que su padre era Dios y su dios dijo:

- sacrifícate para tu país-

-sigue los dictados de la religión-

-tus profesores te enseñan a leer-

-¿No te enseñan tus profesores el significado de la palabra sinónimo?-

-¿no sabes entonces, hijo mío, todo lo que dices y dejas de decir, cuando pronuncias esas palabras?-

Su dios dijo - Haz caso a tus maestros-

Ahora, más vale tarde. Ahora que ellos lo hicieron en silencio. Os mataron con silencio. Más vale hacedlo tarde, ahora que su poesía cuelga de nuestras paredes aunque vosotros leáis odio dónde pone amor. Hacédlo ahora que estais en todas partes gracias a su heroismo. Que os vean desnudos y muertos tal como llegasteis. ¿Por qué no hablais ahora que estáis en todas partes?Arrodillaos. Redimios. Rezad. Con el lenguaje de los verdaderos dioses. Convertir el sueño en realidad.

Hacédlo.

Jodidos cobardes.

domingo, 17 de octubre de 2010

Cómprate una casa

"Es muy propio de nuestra sociedad, que la existencia de un sabio encerrado en su lúcida locura, cuya decencia y dignidad han sido pisoteadas, no arranque titulares. Sin embargo, ay amigo -is your money that good?- si se le ocurre rechazar una gran suma de dinero, podrá ocupar unas cuantas columnas del Domingo"

De un artículo, salvo la referencia a "masters of war" que no he podido evitar, de Maruja Torres. Son las 13:06 en Barcelona. Esta mañana compré flores blancas a una viejuna por 5 euros. Ella queía vendérmelas rojas y por 4. También compré tabaco y prensa. Anoche eran las 4:29 a.m cuando escribí este texto en mi libreta. Antes, comí sandía y chocolate. Sonó Cohen. Luego sonó Justice y mi canción preferida de los groovies flaming. Pero es ahora, a las 13:13 cuando lo edito, con Dylan sonando pidiéndole permiso a Tommy, que ya descansa.




Te contraté para subirme la autoestima cuando volví a Pessoa porque, cielo, todos confundimos melancolía con tristeza en algún momento. Te contraté y cumpliste tu papel, cariño, te doy las gracias.
Vamos, ¿Qué esperabas que hiciese? ¿mandarte flores vivas como señal de nuestro amor? Me subestimaste siempre. Lo supe desde el principio del fin. Te dejé creerlo; "una niñita que decide estudiar en lugar de continuar drogándose" -"¿Qué harás esta noche, retirarte antes de que salga el sol?"- Esas, tristemente; y mira que es genial hablar sin palabras, eran el tipo de cosas que nunca me decías.
Sé quién pensabas que era yo. Dime ¿Quién pensaste que eras tú? El chico que busca un sueter rojo. Estrecho, de cuello bien alto. Lo hace para sentirse alguien de quién no tiene más que un cd de copia. Eso debería haberme impresionado, ¿no es cierto? -"Perdedora"- el tipo de cosas que nunca me decías- -"la niña que decidió trabajar de noche para estudiar de día renunciando a permanecer bonita por las mañanas"-

Cielo, te contraté para que me subieras la autoestima y creiste ser tú quién me contrató. Para no aburrirse en las noches de Sábado y chuparme, o intertarlo, vaya, la sangre. Vampiro emocional, ¿Pero qué imaginabas que haría? Sinceramente ¿Crees que tus influencias deberían haberme impresionado? Esos, tristemente; y mira que son geniales los juegos de casino, eran el tipo de trucos que utilizabas.
Te lo reconozco. Casi consigues confundirme. Es el precio que me tocó pagar por resultar vulnerble ante ciertos estímulos. Y no hablo, sigue leyéndo antes de confundirte tú, de un cuerpo bonito- supe luego era tu único tesoro- Una altura tan considerable. No, cariño. Estuviste cerca de conseguirlo. Pero no eres como aquellos con los que vives y te dieron vida. Qué vas a serlo. No es tuya la discografía ni son tuyos los libros. No es tu casa. Allí dónde llevas a las niñas. Las llevas a engañarlas a una casa ajena, como poniéndoles pastillas en la copa. "Pills", cielo. Las quieres engañar con las mejores drogas. Eres listo.


Hablemos en medidas temporales, ¿Cuánto es lo máximo que te ha funcionado? ¿Has sido capaz de detener el tiempo alguna vez? Lo cierto es que no tienes casa. Tienes edad física, careces de casa. Se te cae el mito delante de tus ojos frente al espejo. También, bontiomío, delante de aquellos que saben mirar y advertir que no es tuya. Puedes leer casa como sinónimo de principios, si te apetece. De ser tuyos los principios me habrías puesto esos Vinilos de los Beatles de los que un día te vanagloriaste, cual "superyo" Freudiano. Ante mi y ante tantas otras, claro. Pero no lo sientes. Y si lo fueran, emocionallittleboy, te habrías atrevido a llamar en lugar de comunicarte con toda esa tecnología basura. Voz, cariño, siempre la voz. Puedes leer principios como sinónimo de valentia y honestidad, si te apetece.

Si fuesen tuyas la valentía y la honestidad, como quise una tarde que fueran, sabrías ahora que casi me lo creo. Y antes, hubieses preparado una lista de reproducción -no esperé nunca que grabases un cd, eres listo pero yo más- bajo el título de "cama". O mejor, la habrías bautizado con una palabra nueva, por si la cama me aburría.
Pero sigue trabajándolo. Haz de tu cuerpo tu única forma de convertir en amigas dos palabras cada vez más enemigas. Haz del gimnasio tu droga. Porque de no hacerlo no te habría contratado para que me subieses la autoestima. No habrías cumplido tu papel. No estaría dándote las gracias.
Y por favor decepcióname otra vez. Sigue llevándotelas, a todas las niñas a tu casa imaginaria. "Pills", cositamona. Engáñalas y se quedarán o no tardarán en dártelas también.
Porque si no lo hubieses hecho, ay, si no llegas a tomarme por una de ellas. - " La llevo al ballet con mi trajechaqueta y me pide matrimonio"- Esas, y joder mira que es guay revivir el orgasmo, con aquellos a los que aprecias. -"Le compro una piruleta y me aseguro el regreso de su cuerpo"- Esas. El tipo de cosas que comentas con tus "amigos". De no haberlo hecho te las habría dado mucho antes. Ahora estaría simplemente describiendo mi último y reciente evento erótico-festivo. O ni te las habría dado, 'cause life is not much complicated ni yo tampoco. No me hubiese marchado contigo la primera vez. No me acuesto -nadie ha hablado de quedarse a dormir- con tipos como tu.

Lo sabrías ahora. Sabrías todo esto si fuesen esos tus vinilos. Uno puede engañarse a si mismo toda la vida. Al resto- y no lamento ser yo quién te lo cuente- sólo un tiempo. Y si ese resto ya ha llorado todas sus lágrimas previo a toparse contigo, te garantizo, niñoquenosllamanenas, que el tiempo será corto.
¿Qué pretendías que hiciera? Lo que haré es, aun con la certeza de que no sirven para nada, regalarte un consejo:
Piensa quién es el perdedor ahora. Pasa la página metafórica de tu libro. Supera todo eso que crees que "mola" y que "les", a tus niñas. No los mires. En vez de eso léelos y escúchalos.
Cuando pienses en mi, acuérdate de qué hacías tú con mi edad. ¿Dónde estabas? No siento ser yo quién te diga, que estabas exactamente dónde estás ahora. Y que no es el mismo sitio, tampoco, desde el cual te escribo. Tus 23 no son los mios. No sé dónde estaré cuando alcance a tu edad física, pero desde luego seguro que no dándote las gracias.
Si piensas en mi -que pensarás- acuérdate de que no inventaste nada. Diles a ellas de quién lo aprendiste, eso de "te lo pago con favores sexuales" . Yo también les diré a ellos que seguro lo saqué de alguna parte, vete tú a saber de dónde. Piensa en mi y recuerda que la chica que casi te compra otro patito para que recordases su edad entonces, ya tenía pseudónimo -y mejor, por cierto-. Lo tenía mucho antes que tú. Triste. Podrías haberte llevado otras cosas que mereciesen más la pena. Algún conjunto de ropa interior. O los libros que afortunadamete nunca te dejé.
Lo sé, ya lo sé. Han resultado más de los que dije. Deberías haced caso de todos y cada uno. Cómprate una casa. Y entonces, no antes, haz lo propio.
Dame las gracias.

sábado, 16 de octubre de 2010

"No hay R&R en esta ciudad"

16:10. Barcelona. Un sábado en el que me levanté demasiado tarde como para hacer otra cosa que no fuese escribir.





Las tardes eran frías para mi y no sé cómo eran para el resto. Tocó una canción y yo pensé que no le gustaba. Me alegré de equivocarme.
Tengo que hacerte fotos, pensé. Ahora y ahora y ahora también. "Y tú te harás famoso y yo me haré más rica", le dije después. Aunque realmente creo que no lo necesitamos. ¿Acaso no lo somos ya, ricos y famosos? ¿No lo somos?
Perdóname si no tomo un papel más activo. Le escucho. Pepito Grillo me conoce y me lo grita -"and you who philosophize disgrace..."- me grita, maldito- "¿te han aumentado las diotrías"?
Así que perdóname si no tomo un papel más activo. Puede que lo haga pronto. Tengo que hacerte fotos, me las pedirá tu Alberto Manzano particular, como íntimo que te adora y quiere publicar vuestras conversaciones. Tengo que hacerte fotos. Y tú termina esas canciones.



En fin, no voy a negarte que preferiría que no lo hicieses, asociar el invierno a la pérdida o la tristeza y la pérdida y la tristeza a la lluvia. Pero es inevitable. Porque has ignorado la sangre de Cristo y bebido de los mejores.
No pidas permiso. No seas tan educado. Releía un cómic ayer al volver a casa después de hablar con un padre alcoholizado. Y tú no necesitas crear una infancia ficticia, espero que lo sepas. No pidas permiso. Porque eres de esos que no necesitan crear una infancia ficticia.
Y no te enfades si tu guitarra está fría. -"Hay días en los que uno no está para tocar"- me explicaste- Pero al final uno no hace la música que quiere sino la que le sale. Por eso no te enfades si tu guitarra está desafinada, aunque resultes así de inocente entonces. Que no te dure, al menos. Las relaciones se desgastan si uno de los dos no se mantiene fuerte. Afínala y abrázala. Mímala y arrópala cuando quiera irse a dormir.
Que nadie cuestione nunca aquello para lo que has nacido. - "¿Y qué es para ti un artista?"- preguntaste. Aunque te faltó un "nena" respondiste bien "yo soy el artista". El artista nace no se hace.

Te regalaría mi pañuelo de lunares, artista incomprendido, para que pudieras llevar a Dylan explícito. Muchos no saben leer pero no es por ellos. Es para que sea él quién proteja tu nuevo instrumento.
Montas los escenarios que deberían ser tuyos y buscas ispiración cuando son ellos quienes deberían encontrarla en ti. Te buscará la prensa, creéme. Y tus musas y Alicia y aquellos a los que espero no dijeras "adiós" cuando te fuiste o te hicieron abandonar. También te buscarán, pequeño. Serán todos ellos los que te busquen.



Os compraría entradas, a ti y a tu novia, para que los ídolos que faltan en tus diarios de vida te viesen en primera fila. Dedícale "angel's wings" en tu primer concierto. Pero por favor, nunca llegues a casarte. Si la veo pronto, se lo diré personalmente, que tiene a su lado a quién traerá el rock and roll a esta ciudad. Le diré mántenle siempre a flote, cuando esté cansado y te diga que es un niño tímido. Y lo haré porque no eran fotos de cuando eras niño -"mejor que eso"- Y tenías razón. Le diré que te recuerde que tenías razón. Y que tienes su poesía. Y que tienes su música. Y sobretodo la tuya.

viernes, 15 de octubre de 2010

en metro (antes y después de verte)

IDA
no llevo libro, ni mp3, la única distracción posible es fijarme en la gente que me rodea; casualmente son tres féminas (no pienses mal, yo me senté antes); la de mi derecha tendrá pocos años menos que yo, nariz prominente, mejor decir con el arco del puente acusado; me recuerda un cuadro renacentista de una dama florentina que llevaba en su regazo un perrito faldero; ésta, sin embargo, lleva en la mano un móvil de esos con conexión a internet, y como es la que menos me llama la atención, dejaré pronto de hablar de ella;
la que está en frente a ella es bajita, algo rellenita, con gafas y con marcas de un acné juvenil que pasó a mejor vida hace tiempo, pero del cual ha conservado (tristemente) el recuerdo; también lleva un móvil, pegado a su oreja: parece ser de esas personas que te hacen oir sus conversaciones telefónicas sí o sí; no deja de repetir "sí, estoy en el metro" unas tres o cuatro veces; su conexión no debe ser demasiado buena... lo que me gusta de ella, y por lo que la pongo en un segundo lugar, es el gesto que hace cuando cuelga: se queda con una sonrisa en la boca y pone la mirada perdida, le da igual que la vean con esa cara de "felicidad" (a mí hace tiempo que no se me pone esa expresión) en un sitio tan despersonalizado como es el metro;
la tercera es la que capta mi atención desde que entra; tendrá unos 19 ó 20 años, es morena y tiene esas curvitas que nos vuelven loco a más de uno; también lleva un móvil; pero parece que sólo lo sostiene, ni lo mira, ni llama, ni habla, ni toquetea los botones... es como si quisiera captar con sus cinco sentidos esa pequeña vibración con la que empieza toda llamada importante; a esto se le suma su falsa despreocupación, tanto en su pose como en su atuendo (pantalones algo raídos, unas converse...), o tal vez mire yo con estos cansados ojos de viejuno (como dirías tú) esa juventud inocente en la que todo es despreocupación e inocencia...
VUELTA
totalmente anodina, se me pasó la parada leyendo uno de los libros que me compré entre uno y otro trayecto... y es que los años no perdonan.

No te duermas sin sueño.

Barcelona. 1:29 a.m. 15/10/10


"hay muchas de esas"

(De un comentario de MCDP, Pedro)*


No te quedes inmóvil
al borde del camio
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
No reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
entonces
no te quedes comigo
Mario Benedetti. No te salves

* MCDP = mi compañero de piso (lo sé, no soy muy original, espero aprender de mis nanos y sus abreviaturas molonas) -"hay muchas de esas"- mujeres que jamás podrán pasear a gusto por un barrio tan genial como el nuestro.

miércoles, 13 de octubre de 2010

La palabra "propósitos" suena horrible.

23:00. Miércoles que juega a ser Lunes. Barcelona.
¿Quién necesita saber "qué" quiere ser de mayor cuando sabe "lo que" quiere hacer de mayor? Nunca les pregunto a mis nanos "qué". Cuando el espacio físico (aquí y ahora "aula") sea una certeza algún año de mi vida, seguiré sin preguntárselo. Lo que sí haré es "hacer inventario" a final de curso, no al principio. "Rapido y bien" es algo que sólo me funcionó con un amate (vease que aquí y ahora no utilizo la palabra "polvo" sino "amante" porque tengo la certeza de que son las "personas", aunque haya encontrado pocas hasta el momento, las que dan sentido auténico a las palabras) Y en ese inventari d' aula, en català perque vull seguir treballant i vivint (que no vol dir que visca per treballar, vol dir que m'agrada el meu treball) uns anys mes áquí, a Catalunya. I vull parlar més llengües, les fagí servir o no. Doncs en aquet invitari d'aula demanaré llapiços amb ilustracions de pianos, violins, nens i nenes, guitarres, notes musicals, la cara d'escriptors, de personatges de les seves històries (aquí i ara "històries" perque crec que alguns nens també poden i volen llegir noveles tot i que molts d'ells no ho sapiguen encara) Todos los lápices serán distintos. 25 lápices ilustrados diferentes. O tal vez 15 si curro en un Centro Rural Agrupado o en "la escuela moderna del mañana". Bolis, si lo hago en un instituto o una escuela para adultos. Cartones alrededor de alambres y mina, si lo hago en La India. Algún material que no tiene nombre pero se lo pondré si lo hago, si curro, que curraré, en la cárcel. Y no son propósitos. La palabra "propósitos" suena horrible.
Son otra cosa sin nombre a la que algún poeta bautizará como título de su canción. Y yo lo veré y lo escucharé y lo, más bien "la" de "la palabra todavía inexistente", utilizaré en mis textos futuros. Porque la palabra "futuro" contra todo pronóstico me suena (aquí y ahora) de todo menos horrible. Yo quiero una vida larga. No quiero morir jóven. No soy una rockstar. Ni quiero que los nuevos rockstars (aquí y ahora sinónimo de visionarios y profetas tremendamente sexys) lo hagan. No quiero otro Morrison, ni otro Hendrix, ni otro Jones, ni otra Janis -and never hear you said "I need you, I don't need you"- Ni a Cohen ni a nosotros. ¿Necesitabas a alguien? Nunca nos lo dijiste pero yo sí te habría necesitado. No quiero (y aquí y ahora "cuando digo no es no") más de todo eso. Ni en países (aquí y ahora) lejanos ni en los habitables (aquí y ahora) Y mucho menos quiero otro Sid- and you've 21, oh lord, you've only 21"- ni tampoco otro Curtis. Quiero un nuevo club de vivos. El club de los 30 o de la edad que coño sea. Y serán tan jodidamente buenos (aquí y ahora "ser" es "ser" no "querer ser" ni "parecer" ni "complejos absurdos de inferioridad cultural, experiencial o no) que harán que quién les escuche y vea tambén lo sea. Todos tendrán a su "Ana" de Bolaño y Porta particular que les habrá dicho "que no pueden seguir siendo guitarristas rítmicos de una mierda de conjunto". Y cambiarán la historia. No habrá más padres, ni hermanos, ni madres, ni abuelos, ni amigos, ni vecinos, ni (sobretodo) novias ni novios que les persuadan para alejarse de cualquier instrumento. Cambiarán la historia. Y los que vengan después de ellos, de nosotros, no tendrán a su "Ana" particular (pero aquí y ahora seguirán leyendo a Bolaño y Porta y a Bolaño sin Porta y a Gaiman y Pratchett y a Gaiman sin Pratchett y a Pratchett sin "colecciono chupas de cuero negras". Aquí y ahora lo seguirán haciéndo pero sentirán algo muy distinto al acabar las novelas. No tendrán a su "Ana". Serán ella. Se lo dirán a si mismos. Habrán ido a una "escuela moderna". Puede que conserven su lápiz.
Y no es un propósito. Esa palabra suena horrible. Y dime que no crees que la palabra "futuro" suena aquí y ahora genialmente bonita, contra todo pronóstico.

martes, 12 de octubre de 2010

Hola, Valencia III

Valencia. Desde mi antigua habitación. 5:50a.m. 12/10/10


De Zape para Zipi:
(primera parte)

"people, my friend,
all that people that we hate, my friend
all that people that someday,
someday they'll ask to themselves all of our questions.
Someday, my friend,
think probably when they'll die
ask all of our questions to Lord.




La primera vez que la vi. Sí, vi su pelo rubio del color de los girasoles. Vi a una camarera detrás de una barra dónde tantas veces había visto a unas cuentas chicas. La primera que la ví, sí, ví su pelo rubio del color de los girasoles. Era el pelo de una camarera que no sólo servía copas y cervezas. Sonreía a los del otro lado e iba y venía del uno para el otro.
Y allí todos se cantaban a sí mismos "Im not like everydoby else" Pero los Kinks no le dieron vida para ellos. Idiotas. Os parasteis a charlar con la camarera equivocada.
Hoy tengo que reconocer sin avergonzarme que si quiero al intermediario de la forma en que lo hago, es gracias a ella. Reconozco sin avergonzarme en absoluto que la primera vez que la vi, vi su pelo rubio. Tenía ese color que imaginé en los girasoles que nunca había tocado, cuando el profesor habló de las flores.

Corría el Otoño del año pasado. Se fijó en mi ropa y dijo -"una muñeca"-. Le gustaron mis zapatos y el cuello rosa palo de mi camisa -"¿No tienes frío sin medias?"- Lo tenía y me gustaba tenerlo pero no debió ser esa mi respuesta. Mi respuesta, seguro, segurísimo, debió ser un gesto facial. Luego miró mi mochila y me cogió del hombro - "Cristina, te vas de camping o qué?"- follonera burlona. No tardé e confesárselo entre copas "me voy a llevar bien con esta chica" que aparentemente no tiene ni una pizca que ver conmigo, o con la chica que fuese yo el pasado Otoño.
Y en los alrededores y mientras tanto, muchos se cantaban a si mismos "I'm not like everybody else" sin percatarse lo más mínimo, pobrecitos, de que Davies y Douglas no la habían escrito para ellos. Y reconozco sin avergonzarme en absoluto, que fue justo en ese instate. Dejé de ver a la camarera. Sigo viendo su pelo rubio al que debe uno de sus nombres.

Una noche de mi estación favorita volví a su bar como cada noche que el mio no me necesitaba, ni yo a él. Puse música. Cortó naranja. Me encendí un cigarro. Comprobó la cantidad de todas las bebidas y la no presencia de la mía. Abrí una cerveza. Comimos las galletas que traje como podíamos habernos fascinado con el sabor de las piruletas o admirado el color de las chucherias o intercambiado un libro que elegía de mi estatería por una rosa de gominola el sabor de la cual todavía ignoro. Me pintó las uñas, manicura perfecta. Le hablé de ese "cutre", el hombre, que no el sexo
-" en fin es lo que es"- le dije -" a veces pasa,estoy leyendo a Bukowski, sabré llamar a las cosas por su ombre y no cruzaré la frontera" -
-"podríamos presetarlos"- (a mi ex cutre y al suyo)
- "se enamorarían y tiraríamos por los suelos su orgullo"-
Y entre cutres y sexo y autoconfianza y cutres y universidad y autoayuda y cutres y "colegas" y hermanas mayores. Entre mis "joder, qué tema" sus "qué tal estos zapatos los he econtrado por 10 euros". Entre sus "cris no me escuchas verdad?" y mis "me gustan para ti, para ti me encantan" .Entre todo eso y a ritmos y momentos distintos, nuestro cuerpo bailaba al son de Compay como podría haberlo hecho alrededor del mito o al tono del poeta del amor en nuestra lengua materna "y las niñas van cantando..."

El resto mayoritario cantaba otra cosa, como de costumbre, se cantaban a si mismos "I'm not like everybody else" Angelitos, que no sereis ángeles en la vida. Ay, ilusos, no se ha escrito ni musicado para vosotros. Daltónicos emocionales, que seguís charlando con la camarera equivocada.
Pero yo reconozco sin avergonzarme. No me averguenzo en absoluto cuando digo que no me tomaría ni una copa con vosotros. Ni la más peligrosa de las drogas me haría olvidarme de que no me tomaría un café con vosotros. No me lo tomaría ni aunque lloviese.








lunes, 11 de octubre de 2010

Hola Valencia II

21:02. Valencia. 9/10/10.


Pasear a mi perro Ron, mi "guapura" después de un mes y medio mientras escucho a Neil Young "no one else can feel me like you do. No one else can kill me like you do" me como una sandía de mazapán y veo como en Monteolivete no ha cambiado nada salvo el "Valenbici" (Deu ni do!ya comentaremos esta nueva jugada de Rita) que siguen los mismos tipos en los bares. Eso, amigos, si que no tiene precio. Y no lo va a tener nunca.
Felicidades, Lennon. He desayunado con tu taza de "Imagine" esta mañana, literalmente. Aunque lo hago cada día, metafóricamente.

domingo, 10 de octubre de 2010

Hola, Valencia. I

Barcelona. 7:45. 8/10/10
En el tren hace mucho frio. Yo tengo frio, aquí en el "coche 2" y voy antes que nada a pedir un café de los malos y tan malos, malísimos, pero calentito, por favor. El frio hace que renuncie a mis costumbres. Por eso igual me gusta tanto. No voy a quitarme el pañuelo ni la americana en todo el viaje. He podido limpiar mi habitación y mi baño y dejé la cocina medianamente decente con bolsas nuevas en los cubos. He llegado a tiempo y hasta he podido fumarme un cigarro antes de entrar en el Polo (soy lo más cómo me quiero)


Pero no todo podía ser vino y rosas. Repaso mental :móvil, sí. Libreta, sí. Música, sí. Pero Mr. Robertson - "and here's to you Mr. Robertson, Jesus loves you more than you will know, wop wop wop"- se ha quedado en la estanteria. Tengo las rosas, me falta el vino. Estoy tan sumamente cabreada conmigo misma que entro un poco en calor. ¡Y la "lista Valencia"! Tampoco está aquí. También la he olvidado y no precisamente en mi segunda estantería preferida. La he olvidado y no sé en que rincón. Por no mencionar el significante detalle de que viajaré en asientos de 4, de los de mesa en medio. Puta mierda. Me falta el vino así que acción-reacción- decido releer fragmentos de "El Quinto en discordia" como para fustigarme un poco y le digo al "hombre" de enfrente que baje su música. Lo hago todo lo cortesmente posible disfrazando mi exigencia de petición con un "por favor" y un "le importaría". Y llego a ese momento en el que Dunstan, describiendo al señor Dempster dice que "Ésa es una de las crueldades del teatro de la vida: todos pensamos que somos protagonistas y, cuando se hace evidente que somos simples personajes secundarios o figurantes, raramente lo reconocemos"
Y leo los labios de la mujer de enfrente. Dice gracias. También estaba deseando (normal, joder, normal) no escuchar los hits de turno del vecino. Ya no se oyen y yo vuelvo a tener frio.



-"Las cosas pasan por algo- me decía mi padre"- También me decía -"cuando García Marquez hacía examenes y trabajos no escribía una novela"- Y la primera afirmación también es cierta, señores. Y los que discrepeis podéis azotadme ahora, que sabéis que me encanta provocar. Davies me estará esperando en la estantería y yo volveré a por él.
Y efectivamente, dejé la película pero no el "Público" (qué bien qué bien) ni la "agenda nitidia" Cómo te quiero, Barcelona. Otoño, qué palabra tan bonita. Pienso en "los chicos", es inevitable. ¿Te acuerdas que te dije que te hablaría de ellos, Elefante? Es un buen momento para empezar. La agenda me la trajo Simbi ( odia que le llame así, entre tú, algún visitante esporádico y yo, mi cimpañero de piso Simbad será "Simbi" o "Simb") Las cosas pasan por algo. Si hoy hubiese sido una mañana de Viernes al uso, no tendría ahora una parte de él conmigo. Es extraño porque, dado que olvidé el libro, tampoco debería tener una parte de Pedro conmigo y por un momento es como si estuviera aquí. Como si fuese el hombre de enfrente y no tuviese que haberle pedido que bajase la música sino que me dejase escuchar a través de uno de sus auriculares. Si le imagino de niño, le veo entreteniéndose con juguetes con los que nadie más sabe como jugar. Simb corre por un campo persiguiendo a las niñas. A veces quiero darles las gracias mas a menudo. Pero hablar y escribir no es lo mismo, afortunadamente.

Las cosas pasan por algo y mira tú por donde, Hilary Swan como actriz principal de la película que no he visto pero voy a ver.
Suena el móvil y es Edgar, aquel que -me digo- no habrá tenido que soportar chistes con su nombre. Le contesto que "el próxim no me'l perdo" entre otras cosas. Pondré su cd en el que hasta hace nada llamé "mi bar" (cuan posesivos somos, quién este libre de pecado que tire su piedra) Cd que por cierto no le pagué. Pero no sin antes haberlo escuchado. Le tengo demasiado respeto a la música como para ejercer de "rrpp aficionada" promocionando algo que no me merece ningún tipo de interés, por mucho que lo que me deje indiferente lo haya parido un amigo.
-¡Tus padres!- avísales pero ya- grita Pepito Grillo- que tienen una hija y que no ha perdido el tren ni la maleta ni a si misma- Lo hago. "Cena algo, que llegas a las 11h" Hay cosas que nunca cambiarán y que irónicamente es genial que no lo hagan.
Tengo muchas ganas de verles. Y estoy tan contenta y tan poco cansada. Me muero por abrazar a mi flor, "Roxymusic" follonera. Quiero contárselo y que me cuente todo. Me reiré con y de ella. Se reirá con y de mi. Ambas nos reiremos de nosotras. Y de todo. Iré al bar el Sábado. Cómo me acordaré de Vero cuando pase por los "park" o lea la cartelera de los "UGC" Y qué borrachas vamos a acabar Alba y yo. ¿Cuando veré a Capitán? Le veré en los bares. No hace falta ponerle hora y lugar a según que cosas. Lolita, mis maris. Y Lolita, Mery, Conchi (podrá ver que llevo su dibujo como fondo de pantalla) Hugo (seguro que está guapísimo) Comeremos, beberemos y bailaremos swing.

Me sentaré con Javi. Nos medio perdonaremos sin decir "perdón" y pronto llegará Aaron para enseñarme su nueva colección de sellos. Hablaremos de todo eso que me llega a poner triste pero no podremos estar más alegres. Hasta invitaremos a una copa a nuestra amiga la impotencia. Y a ti, Elefante, voy a mandarte un mensaje en cuanto llegue. ¿Qué estás leyendo? Porque nome creo nada que todavía sigas con el mismo libro, maldito vago, actualiza el blog alguna vez. ¿Sabes que el 70 cumpleaños de Lennon nos va a pillar aquí, en Valencia? Si no te importa haré que te importe. Y todo esto me recuerda una de las cosas que apunté en esa lista perdida vete a saber dónde: "mis discos favoritos de los Beatles en tazas"

Espero que mis abuelas me vean nutrida, bonita y puedan creerme cuando les diga que Pedro cocina que te cagas, que para algo es gallego. ¿Estarán orgullosas de mi, aunque siga sin tener novio formal al que presentarles ni miras de boda y mucho menos de familia tal como la conciben? Tengo 4 días para averiguarlo y disfrutar en el proceso. Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

Hola Valencia. ¿Me has echado de menos?




jueves, 7 de octubre de 2010

Let's sing another song, boys. This one is growing old and bitter...

La gente ha nacido cansada. "Yo nací cansado y con sueño acumulado" como reza el grupo de facebook. Ha nacido cansada y enjaulada. Pajarillos. Y algunos ni lo saben. Es un mundo feliz de alfabetos griegos.
Ayer, por la mañana temprano, nos dió a todos por hablar de todo y de todos sin saber nada de nadie ni de nada. - "Que no es justo, chica. ¿He venido de Valencia para un mes? Me quiero ir a mi casa" - Le pregunté que era eso tan importante que tenía que hacer allí y no volvió a hablarme
Ay!, que resulta tan fácil pronunciar la palabra "justicia" como la palabra "amistad" Valores líquidos, que decía mi compañero de piso. Mi compañero de piso se llama Pedro y tal vez si la hubiese compadecido, ahora sabría también el nombre de aquella chica.

-"No hagas esas preguntas aquí" -me dijo hace tiempo un amante- "creo que lees demasiados libros"- Me recordó a uno de mis profesores y, aunque habría dormido solo de todas formas, estoy segura de que esa noche durmió solo y mal.
Pero tú que quieres hablar de justicia, dime si fue justo que el día 29 volviese a casa sola y con cortes en la espalda. No pasa nada. Una vez al año no hace daño, verdad? ¿O es justo que alguien inteligente y que además me cae bien, que de esos conozco pocos, cobre 1000 euros al mes?
Hoy discutimos si dos personas del mismo sexo que follan juntas y además se casan se llaman o no "matrimonio". Nadie grita "señores y señoras de la Real Academia, lingüistas del mundo, revisad el Diccionario y acualizar algunos significados"


He oido a niños relatar como presenciaron el suicidio de su vecina. He visto a madres arrugar los dibujos de sus hijos y meterlos en el bolso, sin ni siquiera mirarlos. Hay 10 habitantes en una casa y las edades de 7 de ellos no suman los 30. He visto a personas, mayores y pequeñas, llorar delante de mi. A adultos que son niños malcriados y a niños que son adultos a la fuerza.-"Mamá, tienes que madurar"-. Todos esos intercambios de papeles están delante tuyo, pajarillo.
¿Cómo dices? ¿Has vuelto impactado de cuba porque has visto la pobreza? Ya lo entiendo, vas a pedirme que te acune esta noche, hoy que te apetece defender los derechos humanos y tomarte tu jornada de reflexión personal. Cuéntame algo mañana, si decides asomarte a la manzana de al lado.

Una voz dijo- "lo hago porque sí"- enseñándome su brazo lleno de cortes. Todavía hoy no sabría decir si la propietaria de la voz y la cuchilla era una niña. Pero hay otras voces que piden almuerzo. - "Papá se ha olvidado otra vez, seño. Tengo hambre"- Luego dibujan a esos padres, envueltos en flores y soles. Estos sí, todavía son niños.
Hablemos de justicia, valientes. Que he oido a profesores que se autoproclamaban "progres" blasfemar sobre la Santa Sede. Tenían más de Iglesia que muchos curas. Eran los mismos que se negaron a que cada uno de sus alumnos tuviese su propio portatil. El único proyector que tenían estaba lleno de polvo. Los ordenadores parecían más nuevos de lo que seguro eran. Los libros de su biblioteca, como roidos por ratas. Hicieron callar a los niños cuando querían contarles qué había pasado en el recreo. Y sus "no puedo dar clase" disfrazaban un "no puedo acabar el tema". Estudiaron en universidades públicas. No dejaron de escoger las asignaturas que les acreditaban como "profesores de religión" porque "nunca se sabe y no hay que cerrarse puertas laborales" Ahora que tienen la nómina sobre seguro asienten si alguien llama "mamones" a aquellos que no han tenido que pasar por lo mismo para ganar tal garantía -que sea lo que fuere por lo que hayan tenido que pasar, siempre recuerdan como duros años de sacrificio y austeridad inhumana" Y luego suspiran.


Y aunque para mi no lo es. "No es un drama, no. No es tan trágico" me ayudaría que hoy me dijises con quién debo enfadarme. ¿Con la chica sin nombre? ¿Con la generación dormida? Mejor me cabreo con el cura que entrevistaron hace unos dias, en el programa de la 2 para que explicara toda las cosas bonitas que tienen en sus aulas. "Y luego me contaron que eso salía en Harry Potter, cuando les hablé de que cada clase era una tribu"- decía el tipo, así, como si no lo supiese o la idea hubiese sido suya que apuesto lo que quieras a que ni de coña. Dime, con quién me indigno. Yo no lo sé, tú eres el experto. ¿Lo hago con los que se supone cuidarán de mis alumnos cuando salgan de clase? ¿Con los que llevan sin merecerla colgada la etiqueta de padres? ¿O con los jefes de los que sí la merecen y no pueden ejercerla? Dímelo, por favor. Porque a veces quiero odiar a mis propios compañeros, que se quejan por vicio, que si "ya está todo el pescao vendido" y que "mujer, esto es así, ya te acostumbrarás" Quiero odiarles por derrotistas que no han librado jamás una batalla y porque ni voy ni quiero acostumbrarme. Igual que ni voy ni quiero acostumbrarme a un plato buenísimo en la mesa. Pero no sería lícito porque "I've change my name so often, I've lost my wife and children but I've many friends. And some of theme are with me". No se puede odiar a los que están a tu lado. Y no sería lícito porque vine a esta ciudad para tener 2 enemigos en lugar de 3. Resucitar poco a poco a Ferrer y Guardia.

Ponle nombre al objeto de mi ira. ¿Los medios de comunicación? ¿La prensa sensacionalista que convierte en "el debate" la educación para la ciudadanía y de los barracones que son colegios ni rastro? ¿las escuelas concertadas cuyo director dice cumplir el cupo legal de inmigrantes sin mencionar a qué clase económico-social pertenecen? Me olvido que hoy toda la inmigración está en el mismo saco y tiene el mismo nivel de vida. ¿Els Consellers, se llamen Font de Mora o Maragall? ¿Son ellos? - "Leer en pantallas tan pequeñas creará miopes" - "Yo voy a poner a los funcionarios estos a trabajar"- "La educación sexual en casa, y si es no sexual mejor"- "La religión en los colegios-". O son los Sindicatos, que dónde estaban cuando se aprobaron "els nomenaments telematics" Nadie vió a sus miembros en las manisfestaciones de mi ciudad.

No podré mandar cartas ni postales de sobre a partir de Enero. Ponle nombre al objeto de mi ira. Dime si es el dinero, "give money that's what I want", el señor G, el neoliberalismo. ¿Le doy la razón al que nunca llegó a ser mi amante? ¿Es él, Ferrer y Guardia a quién tendría que odiar? A Quino por crear a malfada. Tiraré mi ropa interior a la basura. Y a Exupery y a Lorca y a Orwell y a Eisner y también a todos esos directores de cine y al 1969 y a los malditos creyentes creadores de poesías y melodías folk y rock y blues y pop y hasta indie. ¿Debería haberme obligado mi madre a quemar mis discos de Sam Cooke como obligó la suya a Lux? ¿Me indigno con ella entonces? Supongo que ya de paso le rezo a un Dios en quién no creo porque qué mas da. Y que me perdone de antemano al saber que volveré a las cosas pequeñas mañana. No sé si piensa que estoy siendo egoista, cuando me educo para desconectar y canto what a wonderful world .Igual está decepcionado conmigo por olvidarme; cuando escucho notas salir de una guitarra mientras abro la puerta. O cuando encuentro tesoros una tarde cualquiera o cuando fumo mi último cigarro del día en la ventana.

Tal vez sea esa la respuesta más coherente. Pero me niego a odiarme a mi misma. Asi que sí, me ayudaría que atrapases la respuesta del viento para mi. Permíteme llorar esos días "en los que valdría más no salir de la cama" por no saber con quién o qué. Yo no lo sé. Pregunté y "nadie dijo nada, nadie dijo nada". Dímelo tú, eres el experto. Tienes que haberlo sentido. ¿Lo has sentido?

viernes, 24 de septiembre de 2010

Sweet little boy, I DON'T wanna be your girlfriend.

Ni esta noche ni ninguna. No estás aquí para verlo. No estás aquí para verme. Es una pena, estoy radiante.
No fui lo suficientemente buena para tu madre. Nos ha pasado a todos. Pero a mi me pasa siempre, la historia de mi vida. Que no les gusté nunca, cielo. Me hiciste creer que era por celos para que no elevase la voz ni pegase portazos, para asegurarte mi cariño y evitarte mis principios. Me lo hiciste creer para vivir cómodamente mientras a mi me salían llagas en la lengua. Y tuve que aguantar otra vez la respiración debajo de las sábanas. "No te muevas. Vete sin hacer ruido"
"No se perfila los labios, tu amiguita" "Lleva los baqueros rotos, ésa chica con la que andas" Me los cosí y le llevé chocolate. Me pinté las uñas y a ti te compré un disco. Iba a ser una tarde estupenda. Y me dió las gracias recordándome que no estaba a la altura. "Tu trabajo es estudiar y tus padres no deberían permitirlo" Siempre estaba demasiado delgada y de no haberlo estado hubiese estado demasiado gorda. "Pero ya que trabajas podrías comprarte ropa nueva" Siempre me ganaba mal la vida pero de habérmela ganado bien hubiese sido, seguro, una superficial y dos mujeres iguales no tienen cabida en la misma familia.
¿Y me preguntas que dónde estoy esta noche? Where are you tonight, sweet Marie? Ni siquiera te gustaba ese disco, cariño. Ni esta noche ni ninguna. No te voy a dar el placer de verme así, como estoy ahora. Nunca fui lo bastante bonita para ellos. Y tú me hiciste creer que lo genial y lo divertido y lo obsceno era drogarte conmigo cuando sabemos que era simplemente drogarte. "Vas a acabar tiradísima, como sigas relacionándote con esos camellos treintañeros" Yo puedo darte mercancía auténtica, mi dulce muñeca"
Me hiciste creer que cuidarías de mi, si algo malo pasaba. Luego fuiste tu quién me dejaste tirada como una colilla mientras ellos me acompañaban al hospital.
Pero qué importa eso. Te olvidaste el mes siguiente y te olvidas esta noche. Pero sé que papá te seguirá pagando buenas clínicas de rehabilitación porque te sigues haciendo llamar rico, independiente y hasta rockero, ¿a que si? También pagará todos los coches que rompas.
No voy a darte el placer de verme tan bien. Me divierte que pienses que sigo perdida. Que sigas frecuentando las mejores fiestas y llevándote a la cama a las chicas con más clase y con los tacones más altos. Que se crean tus historias y que nadie note nada. Por mi, que sigas brillando al cruzar cada puerta pero yo no quiero ser ni tu chica ni la "niña mona" a la que llevas del brazo. Sigue bebiendo gratis en los bares. Yo también lo hago. No tengo apellido. No soy la hija de nadie. Y conservo esos baqueros.
Where are you tonight, sweet Marie? Venga. Ni siquiera te gustaba ése ni ninguno de sus discos.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

...but she breaks just like a little girl...

"Él puso a su esposa en mi trineo, lo cual no fué difícil porque era una mujer pequeña, y mientras yo tiraba en dirección a su casa, él comenzó a caminar a su lado, inclinándose con dificultad y pronunciando dulces palabras de apoyo y ánimo, porque seguía llorando, como una niña.

Robertson Davies. El quinto en discordia

"Vete antes de que empiece a echarte de menos. Algún afortunado te conocerá mañana" Pero mañana no iba a conocer a nadie, pensé, iría con mis amigos dónde quisieran ir. Y así intuía que sería lo que quedaba de viaje, la regla del tres contra uno. Luego entendí que se refería a un mañana más lejano.
Él quiso creer entonces y puede que incluso lo creyese, que si sus amigos pensaban que era una niña; "van a llamarte asaltacunas" creo recordar que bromeé, era porque todavía no habían hablado conmigo. Bueno, él quiso creer entonces, puede que incluso lo creyese, que yo contaba con 24. Maticé mis reales 21 y aunque contestó que "no sólo mi DNI indicaba mi mayoría de edad" y escogió la palabra mujer para definirme cuando jugábamos a querernos en la cama, lo cierto es que entonces sí lo era. Entonces todavía era una niña.
Busqué a mis amigos. Comían en un buffet cercano al hostal. Me senté junto a ellos, pero no probé bocado. Coincidieron que "las cosas no eran así, allí de dónde ellos venían" "Las cosas son más sencillas", me dijeron. Me esforcé en explicar que veníamos del mismo sitio, que no hubo nada de complicado en aquella habitación. Juro que me esforcé en demostrar que no tenía porque haber menos amor en una noche que en una vida. Pero ellos no comprendieron nada.
Más tarde entendí que hay cosas que no se explican. O las sientes o no lo harás nunca. Pero en aquel tiempo yo era una niña.
Hablaron de su hermana. Ella no podría engendrar hijos. Estaba "sola" a los 27 años. Puede que entonces me riera, al fin y al cabo era demasiado joven. Fue después cuando entendí que no había un ápice de ironía en su comentario.
Tuve que esperar meses para entender aquello y para entender que nunca mas volveríamos a viajar juntos, que "Lobo estepario" no es una novela ni mucho menos tan trascendente y que se puede disfrutar mas de Hesse, por ejemplo, en "lecturas para minutos" . Entendí también que él y yo mantendríamos una sonrisa que ellos estaban a punto de perder para siempre.
Mientras me ayudaba a vestirme me dijo "no tardes es irte, hazlo antes de que empiece a echarte de menos. Algún afortunado te conocerá mañana"
Pero no fue hasta bastante mas tarde cuando advertí que me había topado con un poeta que se refería a un mañana lejano.
Era definitivamente una niña.

20/9/2010

Son las 23h en Barcelona y es de noche en el Raval. Chispea levemente y no tengo tabaco. Está oscuro. Espero a los coches para poder cruzar mientras suspiro tras los sonidos y los gestos que (me) deja el conductor de ese camión. Pero no me preocupa. No me preocupa porque es mi calle sobre la que espero.
Hay unos marroquies en la siguiente esquina. Noto sus ojos clavados en mi cuerpo. Quieren que sus silbidos transpasen mis auriculares, mientras paso por su lado. Pero no tengo miedo. No tengo miedo porque estoy en casa. No tengo ningún miedo.
El camarero del bar me da cambio de 5 como de costumbre para volver a sus tareas de limpieza. "tengo un negocio con esta chica" le dice al aire. Y tengo que casi rozarle si quiero satisfacer el vicio, al mirón de turno, que no es a mi sino a la pareja de bebedores, que se rozan sin el "casi" a quienes mira. Se que no es una bonita escena para contemplar pero no me importa. No me importa porque estoy en casa y al salir de aquí veo las luces de colores que anuncian un fin de semana repleto de música.
En el cajero la cola llega hasta la boca del metro así que elijo el exterior. Una mujer murmura "sería mejor que esperaras, ¿no crees que seria mejor que esperaras?" y me mira y mira a su alrededor y procesa la información visual sin saber muy bien adónde y a quién se dirigen ella y sus preguntas. Le contesto "no me molesta. Es mi barrio y voy a casa"
No he encontrado exactamente lo que buscaba en el supermecado mas cercano. Ya me lo advirtió una de ésas personas que sabe lo que dice y porqué , cuando me recomendó que me alejara un poco. Pero a mi no me importa demasiado. Porque prefiero comprobar las cosas por mi misma. Y porque realizaré mi alma de todos modos. Y realmente no me importa en exceso. Porque estoy en casa.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Que nos vean caminar por el alambre

Está sonando la canción más bonita del mundo. Una canción, igual que una persona, puede ser bonita y erótica a la vez. Y una persona puede ser también inocente e nteligentísima a la vez. ¿Y sabes que más puede ser, además de todo eso? Vulnerable. Se puede ser vulnerable hasta límites insospechados. Canciones bonitas y eróticas. Canciones y personas. Personas inteligentes, inocentes y vulnerables.
Hemos contestado a la eterna duda. Y la respuesta es que nos vemos caminar por el alambre demasiadas veces. Que nos vean caminar por el alambre. Cuando deberíamos salir a la calle con gafas de sol de marca barata. Las mismas que usamos para pelar una cebolla. Las que usamos para evitar llorar. Que nos vean caminar por el alambre.
Y cuando debíeramos salir a la calle a mojarnos para celebrar el nuevo R&R. Para hacer el amor en algún rincón de un parque. Para que se nos caigan las gafas al suelo. Para volver a casa sin el pañuelo o sin la chaqueta o sin el sujetador y entonces brindar con cerveza. Cuando deberíamos volver a hacer el amor en lugar de lamentar los objetos perdidos. Entonces, pequeña, que nos vean caminar por el alambre. Porque es demasiado tarde y todos somos demasiado viejos. Viejos queriéndo ser jóvenes. Jóvenes queriendo ser viejos. Y ninguno de ambos bandos va a mover un milímetro de su vejez o juventud. Nadie va a mover un milímetro.
Nos hemos respondido de golpe. La eterna pregunta. Podéis mirarnos caminar por el alambre. Y no debéis estar tristes por lo que vais a perderos. No estéis tristes por carecer de una forma de amor a la que poder admirar, de un espejo en el que desear miraros algún día. Yo tampoco lo estoy.
Dylan nos enseñó a quienes quisimos aprender que hay palabras demasiado bonitas. "Adiós", nos dijo, es una de ellas. Hacédle caso. No lo penséis dos veces, está bien así.
Permaneced impasibles. No movais ni un milímetro. Tristeza es otra palabra demasiado bonita. Pero vednos sin embargo caminar por el alambre. Y brindaré con erveza cara y vino barato. Fumaré mis cigarrillos preferidos. Celebrare ésa y todas las canciones. Hablaré con mis amigos. Les echaré de menos. Les abrazaré como si estuviese a su lado. Añoraré los ladridos de mi perro. Llamaré a algún amante. Nos citaremos mañana. Y el sexo será increíble.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Mare Tranquillitatis

En julio de 1969 el hombre posó por primera vez el pie en la Luna, ese satélite nuestro que vió por primera vez por un telescopio Galileo Galilei en 1610. Hace 400 años. Este sabio florentino fue el que contempló por vez primera los cráteres de Selene, y el que se "vió" que no estaba hecha de un cristal ultraterreno, como creían los pitagóricos.
359 años después Neil Armstrong bajó las escalerillas del Apolo XI en el Mare Tranquillitatis, el Mar de la Tranquilidad, una depresión lunar que era propicia para que se produjera ese primer alunizaje.
¿Y a qué viene todo esto? Pues a que ahora también yo he bajado a mi particular Mar de la Tranquilidad. Si el año pasado cada momento de clase era un pequeño calvario debido a la idiosincrasia de mi alumnado, este año creo que voy a estar más tranquilo.
Y es que mi destino (un centro rural agrupado) se compone de tres centros con muy pocos alumnos y lo más importante: la figura del maestro aún tiene su importancia.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Bares, que lugares.

"Bares, qué lugares

tan gratos para conversar.

No hay como el calor del amor en un bar"

(De una canción de Gabinete Caligari)





En uno de los bares de mi barrio hay un tipo jugando a las tragaperras y fumando en pipa. Recuerdo que un fumador de pipa provocó un incendio en Galicia y de pronto me veo odiando a este hombre del bar, como si ambos fumadores fuesen el mismo y como si odiar a alguien por provocar un incendio que se resolvió como "accidental" fuese lo más lícito del mundo y también como si Galicia dejase de ser una ilusión y pasase a ser, a ciencia ciertísima, el lugar donde viviré tras mi jubilación. De pronto estoy jubilada, aunque tengas unas ganas tremendas de empezar a trabajar. Estoy jubilada. Vivo en Galicia. Adoro sus bosques y sus montañas y sus playas. La adoro enteramente y odio a cualquiera que le haga el más mínimo daño. Es mi princesa y yo soy su amante.


Al pedir el café separo al fumador provoca incendios maldito ahí te mueras del fumador del bar y a éste segundo lo odio ahora por estar tan sumamente gordo y aun así tener el valor de pedirse un chivito a las 4,30 de la tarde. Porque como bien comprenderéis no puede ser que el tipo no haya comido hasta ahora. No. Yo solita presupongo, qué digo presupongo, doy por hecho indiscutible que lleva desde las 12 en el bar y que lógicamente ya ha comido. Punto. Y de no ser así me da exactamente lo mismo, le odio por no cuidarse, porque es una cuestión de salud física y mental. Y lo hago como si fuese la persona mas adecuada para hablar de salud física y no digamos mental, poseedora de la verdad absoluta, defensora del ejercicio rutinario, controlado y moderado como fuente de bienestar a todos los niveles. Me falta gritarle que joder, que hace calor, que se haga unos largos en la piscina y que su presencia me indigna y está estropeando mi momento de café y cigarro.
Lo estropeáis todos. Los dos tipos de los cubatazos en mano y sus "a él no le pongas que puede pero no debe" riéndose mutuamente las gracias que vete tú a saber donde las tienen y el camarero chino participando en el club del chiste y viendo y oyendo como miran y hablan de su hija y ella tan campante dejándose regalar todas las perlas y clamando por más.


Me indigno tanto que lo hago hasta con los que ven la novela en la tele y hacen "shhh" pidiéndo silencio inutilmente. Y lo hago porque sí, por tener el mal gusto de ver una telenovela machista de turno y el peor todavía de acudir al silencio inutilmente. No llamarás al silencio en vano. Mandamiento sagrado en mi religión desde ya. Por las teles en los bares. Por los chinos que compraron otro bar dónde acostumbraba a tomar café y dónde encontraba paz y hasta conversaciones amenas y dónde no había tele. Los chinos están comprando todos los bares y no pasaría nada si hiciesen buen café. Pero no lo hacen. Así, generalizando: los chinos hacen mal café y me quedo tan ancha, como reencarnada de pronto en un curazo del estilo el "señor" Rouco.

Y ya no odio. Ahora compadezo. Sí, ahora me dan pena. Qué triste, qué triste. El pobre hombre que al parecer se llama Josep resulta que es un ludópata, un adicto, pobrecito él. Y sino llego a la compasión de las peores, de las de os compadezco por no ser como yo, que soy mejor y más guapa y más lista es porque me ocupo en encontrar el mechero.


Pero ah! En eso doy el primer trago a mi café y todo ha cambiado. El hombre se llama Jou porque suena mejor que Josep, más divertido. Y tan cierto y explícito como sus manos llenas de grasa y sus dientes plagados de restos de ese (por decirlo suavemente) roñoso bocadillo; tan cierto como eso son sus visibles ojeras casi sangrantes. Por todos es sabido y ahora si que la generalización se me justifica, que el panorama laboral es una auténtica putada. A Jou le sangran los ojos de tanto currar en horarios infernales. Jou se descojona de los Beatles y su all you need is love. Y llora sangre. Lo primero que veremos todos de Jou son sus ojeras rojas. Sus cicatrices.

Es lo primero que veremos salvo que le pillemos a esta hora, en el bar de mi barrio. Acaba de recoger a las niñas de casa de la abuela (amén, bendita sea) No ha podido pararse a cocinar porque entra a las 15. Y es justo en este instante, apenas cinco minutos, en los que presenciaremos el espectáculo de ver sus sonrisa por encima de todo. Todo lo que necesita Jou no es amor, amigos. Son cinco minutos de juego sano en el, probablemente, peor bar del barrio.

El dueño chino le conoce, también su hija. Jou necesita la máquina. Ellos necesitan a Jou. También a los clientes borrachos y a los que ven la novela. Jou no necesita amor pero sin embargo yo juraría que todos ellos se quieren. Puede que los Beatles sí estén en lo cierto. Impregna el bar un tipo de empatía poderosísima y un amor del que a mi, aun deseandolo más que a nada en el mundo, me sería posible pertenecer. Solo el humo de mi cigarro se mezcla con el de los suyos en el aire.


Y a todo esto, resulta que el café está lo suficientemente aceptable como para que de la última calada antes de acabar mi taza y así quedarme con su regusto en el paladar. Puedo optar por los segundos (porque han sido unos segundos, más no gracias) de esa primera sensación más prepotente y más asquerosa que el bocata de Jou. O puedo quedarme con esta última.
Formas de ver las cosas y la vida. Creo que podemos decicir como queremos ver. "No, es que yo soy así" sueles decirme. ¿En serio? Pues me cuesta creerlo, sinceramente. Dime mejor que estás cómodo, que te va bien, que lo has elegido. Vale. Pero cariño, no me digasque ni siquiera vas a intertarlo. O al menos no lo hagas ahora. No tengas el morro de llorar, autocompadecerte y quejarte cuando dentro de cinco minutos a Jou volverán a sangrarle los ojos.





Las posdatas y su consiguiente explicación en "comentarios"